En plena sierra de Madrid, y en una zona discretamente alejada del centro de la ciudad, la Residencia Virgen de los Dolores fue el primer centro que la Fundación Benéfica inauguró en el año 1988. Desde entonces y con el fin de adaptarse a las necesidades que se iban planteando, ha sufrido varias reformas y adaptaciones. Actualmente se encuentra en funcionamiento y en espera de realizar una próxima renovación.

La Residencia llama la atención por el ambiente familiar en el que se desarrolla cada jornada, presente en las demás residencias de la Fundación Virgen de los Dolores, sin embargo por las condiciones del centro es una de las características en la que mas se ha insistido.

En la Residencia son frecuentes las actividades en las que participan los mayores, acompañados y asistidos por personal voluntario de la Fundación Virgen de los Dolores.