El 14 de junio de 1981, domingo de la Santísima Trinidad, se iniciaron las denominadas «apariciones de El Escorial». Luz Amparo Cuevas fue la persona agraciada por esta revelación mariana en la finca de «Prado Nuevo» en El Escorial (Madrid).

Luz Amparo recibió en este lugar el encargo de realizar «Obras de amor y misericordia»; no en vano, el numeroso grupo de personas y vocaciones que se sumaron a la iniciativa por ella fundada, tiene su origen en esta fresneda de la sierra madrileña.

Hoy se ha convertido en un lugar de peregrinación que requiere una serie de servicios y que está llamado a alojar una serie de infraestructuras que la fundación considera estratégicas e imprescindibles: La (capilla) instalación definitiva solicitada por María en tantas ocasiones y un centro de atención a necesitados, amén de los citados servicios que un santuario de acogida de peregrinos necesita.

Tradicionalmente los días de mayor afluencia de peregrinos son los primeros sábados de mes, especialmente los meses de mayo y octubre, pero en este ejercicio hemos detectado un aumento de la asistencia de grupos procedentes de los cinco continentes: Macao en Chica, Filipinas, México, las islas Martinica,  rancia, Polonia o Portugal, son algunos de los lugares de origen de nuestros  visitantes.

Proyecto Prado Nuevo

Sin lugar a dudas el proyecto más importante que desarrollará nuestra Fundación y en el que lleva trabajando varios años.

En El Escorial cerca del famoso Valle de los Caídos, en plena sierra madrileña, se alza Prado Nuevo como lugar de referencia de la obra de la Fundación Virgen de los Dolores

En él se pretenden desarrollar una serie de proyectos que cubrirán las necesidades asistenciales de muchas personas sin recursos, (Residencia, salas culturales, lugares de oración…) dando también cobertura a la multitud de personas que han encontrado en Prado Nuevo un lugar tranquilo y sereno donde comenzar una nueva andadura espiritual.